lunes, 26 de agosto de 2013

Verde que te quiero verde

Fue difícil elegir cuál de todos los eventos era el indicado. Este fin de semana súper deportivo tuvo al menos cuatro carreras que valía la pena ir por diferentes razones, todas válidas, por supuesto. La de la Universidad de San Andrés tenía como gran atractivo que se realizó en el campus de la localidad de Victoria, un recorrido nuevo para los que ya estamos acostumbrados a Palermo y Puerto Madero. La de la Fundación Manu Ginóbili porque, además de la presencia de la estrella argentina de la Selección y la NBA, tuvo como objetivo juntar dinero para la fundación Nacer. La contra: era en Bahía Blanca. El plus: ¡era en Bahía Blanca! También hubo una muy simpática en Gerli, dedicada al Papa Francisco y organizada por la Parroquia San José de los Obreros. Y una de chicas en Quilmes. Y la carrera de los Abogados en Santa Fe... Y otras tantas más por todo el país.

En la Ciudad Autónoma hubo dos más, en los dos circuitos típicos. Una era la Maratón contra el Chagas, una enfermedad silenciosa. Fueron 7k por Palermo por una buena causa. Y la otra, la que elegí para participar, los 6k de la Carrera Ambiental, en su segunda edición, ahí pegadita a Costanera. La idea del evento nos sedujo no sólo por la cuestión solidaria: también por un tema de concientización. Reciclar, cuidar el planeta y adoptar un árbol. Y correr, claro.

Antes y después de la carrera se pudo conocer el trabajo de la organización CICODI, a través de su programa Ciudad Sustentable: cómo se reciclan las bolsas, las botellas, las tapitas y qué se puede hacer con todo eso. La gente llevó sus residuos, los orgánicos también tenían su lugar para aprender qué hacer con ellos, y colaboró con el medio ambiente. Y como premio finisher, cada corredor se llevó un plantín (yo me quedé con una Monedita y un Aloe Vera que irán derecho a mi balcón) para colaborar con el medio ambiente.

¿La carrera? Fue lo de menos. A pesar del frío (algo que tuvieron en común creo que todas las que se corrieron ayer), hubo muy buena onda, desde la conducción arriba del escenario y de los organizadores. Fue un evento realmente para toda la familia, más allá de la carrera kid que tuvo lugar una vez finalizados los 6k. Dos vueltas por las zonas aledañas a Costanera como excusa para pasar una hermosa mañana que se fue calentando con el sol. Valió la pena. Y cada día que riegue mis nuevos arbolitos, voy a recordar esta carrera.

Carrera Ambiental:

No te olvides que los genios de FOTORUN estuvieron cubriendo el evento y en su web y en el Facebook podés elegir tus fotos y comprar tu recuerdo de carrera! Acá tenés un avance: FOTOS (todas las imágenes de este post son de FotoRun tw: infofotorun).

Además, podés disfrutar de la nota de Terra Argentina por Damián Cáceres con algunas fotos muy lindas.

Más tarde habrá más links de fotos (las están procesando) y los resultados de la carrera.

También estuvo la gente de Ciudad Abierta con Daniel Campomenosi para Buenos Aires en Carrera, así que pronto pondremos link para ver el programa con la cobertura de la carrera!

Links de fotos y resultados de los eventos del 25/8 (Si sabés de alguna más, no dudes en hacernos llegar los links para sumarlos):

Carrera Solidaria Fundación Manu Ginóbili: Facebook oficial del evento
FotosFacebook Superaeróbico
La voz de los Atletas
VideoYoutube

Carrera contra el Chagas: Resultados en Club de Corredores
Fotos: Sportphotos

Maratón Universidad de San Andrés: clasificación en la web oficial
Fotos:
Tu Foto de Carrera
A Puro Deporte
Runnin' Web


Carrera 5k de Chicas en QuilmesResultados en Atletas x Atletas
Fotos: A Puro Deporte
Fotos: Facebook oficial de Atletas x Atletas

Si, también hay fotos de la carrera de los abogados acá: Maratonistas Santafecinos

domingo, 18 de agosto de 2013

Rosario Corazón

El corredor, por lo general, es una persona solidaria. Si hay muchos que suelen ir a las carreras "por afuera", cuando hay una buena causa la mayoría elige pagar porque sabe que ese dinero será bien destinado. No digo que esté bien participar de las carreras sin pagarlas, pero es algo que suele pasar y mucho.

Sin embargo, en Rosario fueron más allá. Tras las semanas trágicas que pasó la ciudad, con la explosión y los accidentes, los corredores de la ciudad buscaron la manera de colaborar. Y no hicieron una carrera en tiempo relámpago, sino que armar un FONDITO SOLIDARIO INTERGRUPAL para juntar fondos y donaciones varias. Así, entonces, saliendo del Monumento a la Bandera, en ese hermoso recorrido que también tienen los 21k de Adidas y los 42k de la Bandera, hubo runners que se acercaron a ayudar. Los running teams más importantes estuvieron presentes, porque nadie quiso perderse este encuentro histórico. 

La gente de Rosario Corre compartió este texto: 

"¡No tengo palabras para describir lo vivido en esta hermosa mañana de domingo! Gracias a la iniciativa de varios grupos de corredores entre ellos Atenas, Merrell y Cuchulinos Team en colaboración con la Asociación Civil Sol y Luz se pudo cristalizar la hermosa idea de  realizar un fondo solidario para recaudar fondos para los damnificados en la explosión de calle Salta. El día se presentó radiante como para colaborar aún mas con este emotivo fondo.Antes de la largada se repartieron remeras con el logo Fuerza Rosario. Un grupo partió desde el Monumento a la Bandera en dirección a Av. Francia donde estaba reunido el otro grupo y juntos volvieron al Monumento.
En la llegada hubo hidratación, frutas y la sorpresa de una medalla finisher donada por gente de Pergamino al igual que muchas remeras que fueron sorteadas entre todos los participantes. Se impartió también una misa en memoria de los fallecidos todo en un clima de camaradería inigualable y se contó con la presencia de un camión de bomberos voluntarios que fueron aplaudidos y agasajados. ¡Felicitaciones a todos los organizadores y corredores que dieron el presente!".


jueves, 15 de agosto de 2013

Subiendo al podio

Mi amiga, la licenciada Melina Bordone es una Trotadora Urbana hace más de un año. Corrió la Full Race de Vicente Casares, hizo podio y yo le pedí que me contara cómo fue participar de una carrera de aventura, algo que nunca hice. 
Acá su crónica: seguro que te vas a sentir identificado...


Los domingos de carrera son los días de la semana en los que más temprano me levanto, incluso sin despertador, para hacer esto que es correr y que no tengo muy claro por qué me gusta tanto. Era una carrera muy esperada, al menos para mí, de esas de aventura en las que uno se funde con la naturaleza y corre entre los árboles, evitando caerse o torcerse un tobillo. Supongo que, antropológicamente hablando, tiene un poco de sentido esto que digo: nuestros antepasados corrían para cazar o para sobrevivir. Hoy experimentamos, en parte, un poco de esa sensación. Así lo vivo yo, quizá por mis intereses por la biología.
A las 6AM no pude dormir más. Desayuné mientras elegía qué ropa usar. Quería ponerme todo el placard encima: 1ºC era el pronóstico en CABA y seguro mucho menos en Casares. Amenazaban con aguanieve y vientos para una sensación térmica bajo cero. Remera, térmica, rompeviento, polar, chaleco y campera polar y abajo unas calzas largas y pantalón…
Salimos en caravana, como diez autos. Llegamos y…“qué frío la *pmqlp*. ¿A quién se le ocurrió poner esta carrera en el calendario?”. La entrada en calor fue larga e insorteable con el frío: nos movimos una hora. Fue súper necesaria y esencial, a más de un “paradito” le hubiese gustado sumarse. Dejamos los abrigos en el auto de mi papá que vino a presenciar lo que es ser Trotador Urbano por primera vez.

Me perdí la arenga trotadora Pista-Pista-Pista y la foto grupal por estar en el baño, como me ha pasado más de una vez. Minutos antes de ir hacia la largada, Pablo Pillet me pidió: “Quiero que corras todo lo rápido que puedas”, entre otras cosas. Y yo me reí y le contesté que “pensaba hacer exactamente eso, ahora me doy cuenta de por qué estuve tan nerviosa toda la semana”. Es difícil salir a correr por un objetivo si antes no lo hacés tuyo y trabajás para creer que lo podés concretar.

Largamos, se suponía que tenía que seguir a Pepe. Él se iba a acomodar los dos primeros kilómetros. Jamás lo vi. “Sigo a mi ritmo, no vaya a ser que me queme en los dos primeros km y después sufra los últimos diez”. “Además, hay gente que corre 4km y seguramente va a ir mucho más rápido que yo”. “Vos seguí así que tardás en entrar en calor, fijate cómo te sentís y cuando conozcas un poco más el terreno empezá a apurar”.  Diálogos conmigo misma. Un grito de Paula me saca del ensimismamiento: “Vamos, Meli, haceme el honor”. Levanté el pulgar derecho en señal de “hecho”. Y pasé.

Fueron unas cuadras sobre la ruta, luego doblamos a la derecha y nos metimos en una calle de tierra, a la izquierda otra vez, entramos a un campito, bordeamos una tranquera, el terreno cada vez más sucio y más húmedo. “Bien, esto me encanta. No está tan terrible, podría ser peor”. “A ver estas huellas de tractor…”. “No, mejor por acá no, son inestables”. “Prefiero el pasto y las ramas, más tupido y menos firme pero al menos pisás y es toda una sola cosa”. Sin despegar la vista del terreno, empezamos a acomodarnos todos los que venimos al mismo ritmo. Tengo a una mujer de remera azul y short adelante. “Si corre así vestida debe ser de acá y está acostumbrada. Entonces, está bien que esté adelante, quizás después la pueda pasar, pero faltan como 9 km para terminar”.
La empecé a alcanzar, ya estaba bien entrada en calor, sin incomodidades y sentía que conocía mejor el terreno. Me incomodaba no poder ver dónde pisar, no podía planificar las zancadas. Tenía mucho menos tiempo para reaccionar. Era el momento de pasarla. Lo hice apurando un poco el paso y desviándome del camino unos centímetros. El paso de los anteriores corredores estabilizaba el camino, cuando me desvié noté que ya no era tan firme dónde pisar, corría riesgo de doblarme y para mi metatarso, fracturado meses atrás, ésta era su primera aventura. “A ver si te la bancás”. “Bien, así. Volvé al camino, acomodá la respiración”. Nos metimos a un bosquecito. Estas son las partes que más me gustan. Más reparados del viento, la vegetación tupida. Los obstáculos se vuelven más interesantes. A veces hay que agachar la cabeza, otras hay que zig zaguear y “bien, ahora hay que saltar este tronco”. Muchos frenan para pasar y yo aprovecho para adelantarme.
En el km 5 nos dieron agua. Tomé dos sorbos y tiré la botella. “Siempre lo mismo, nos dan la botella entera y derrochamos un montón”. Bajé un poco el ritmo, es inevitable cuando uno incorpora algo de afuera, todo sistema necesita un tiempo para volver a ajustarse. En el km 6 empecé a sentir una puntadita en el costado derecho. “Es el aire y el agua, respirá profundo que se va. Ojalá que no te pase como en la Unicef. No creo, con las pasadas que hicimos el martes ya tendría que estar acostumbrada a la falta de aire”. Respiré hondo y por suerte se fue. El aire era tan frío que trataba de respirar a través del cuello polar. Por momentos lo mordía para que no se me bajara, inspiraba por la nariz y exhalaba por la boca.
Noté que el reloj Garmin prestado vibraba a cada kilómetro, poco después de la marca oficial. Era la primera vez que usaba uno de estos, sólo entendí cómo poner start y stop. Seguramente no estaba bien tomada la distancia o yo estaba aprovechando bien las curvas. No quería mirar el reloj porque venía bien y entusiasmada. Sentía que iba a buen ritmo y no quería ni ofuscarme si era más lento a lo que percibía o asustarme y tener excusas para aminorar la marcha. Aproveché para comer algo.
Al tiempo, la misma mujer volvió a pasarme. Todavía quedaban muchos kilómetros más y tampoco estaba segura si ella iba por los 8 o por los 12k. En el desvío, la mayoría se quedó por los 12, incluyendo a esta mujer que estaba a 50-70 metros. Empecé a pasar gente, muchos se iban quedando. En total me doblé dos veces el pie izquierdo y una el derecho. Fueron mínimos, yendo más rápido quizá lo hubiese sentido más. Me parecía más peligroso no poder ver hacia delante que el riesgo de doblarme. La carrera ya estaba terminando, dos kilómetros más y listo.
“¿A ver en cuánto hice los 10k?”. Ese fue el único momento en el que miré el reloj. Para mi sorpresa había bajado 30 segundos el tiempo de Lanús y, en una carrera con obstáculos, me pareció bien. Además, me di cuenta de que no estaba corriendo fuera de mis límites, no me estaba exigiendo más de la cuenta y tenía mucho resto.
Última parte de bosque, salimos a la calle de tierra. El viento venía de frente, miré para abajo y cubriéndome con la gorra, seguí sin ver cuánto faltaba para terminar esa recta. Pasamos a la ruta, ya estábamos terminando. Veo que tengo a esta mujer a pocos metros. Faltaría un kilómetro, nada más. Tengo una conversación interna. “Si la querés pasar vas a tener que apretar el paso y arriesgarte. Arriesgarte a que ella también apure y tengas que mantenerte, a llegar sin aire, sin piernas… ¿Y, Melina, qué vas a hacer?”. “Ya fue, me arriesgo, en la vida hay que arriesgarse…”. Mi cuerpo ya había decidido por mí, había ido arrimándome de a poco y la pasé, volví a mejorar la velocidad, una curva, ya se termina, el sprint final y
Escucho gritos de aliento, muchos. Creo haber reconocido la voz del profe Pablo, Paula y Ceci. Ahí terminó la carrera para mí, quedaban dos cuadras más de puro disfrute. Me sorprendí por cómo seguían respondiendo mis piernas después de 12k. Estaba contenta, sentía que había cumplido. Había tratado de dar lo mejor y me sentía mejor de lo que esperaba. El frío... ¿qué frío? Me detuvieron en la llegada y me empezaron a revisar la ropa para ubicar mi dorsal. Yo no entendía nada, estaba metido entre toda la ropa que llevaba.

Paula me contó que había llegado segunda de la general de damas y que seguramente primera de la categoría. Mi papá me dijo lo mismo. Yo estaba feliz y tranquila a la vez. No era una felicidad eufórica, faltaba la clasificación oficial. No festejo antes de tiempo. Mi felicidad tenía más que ver con haber cumplido, con sentirme entera, sin dolores, con haber corrido sin agotarme o sin que ésta fuera “LA carrera”, con haber encontrado ese equilibrio entre la exigencia y la satisfacción, con haber concretado el pedido de Pablo, y con poder compartir esa felicidad con el equipo.
Los corredores nos exponemos a situaciones extremas o planificamos metas que parecen inalcanzables con el objeto de encontrar ese “no sé qué” del que nos suponemos carentes y que se nos revela al cruzar la meta. “La felicidad es verdadera cuando es compartida”, me enseñó una película. Es eso lo que sentí cuando premiaron los 12k y dijeron mi nombre. Subí orgullosa con la bandera de los Trotas al podio, minutos después de que lo hiciera Paula por sus 8k. Uno se da cuenta que lo que a uno le hace feliz está ahí, siempre estuvo ahí, en el día a día. Al someterse a esa exigencia, queda uno consigo mismo y esta revelación, que no es una revelación en sí misma, sino una revalorización de lo que uno ya ha conseguido mucho antes de que se ponga en marcha el reloj y de empezar a correr.
Así, el entrenar en un equipo tan unido, le da a cada uno de los integrantes el soporte, el apoyo, la confianza, la motivación, la posibilidad de superar situaciones que uno no toleraría solo y de compartir emociones, que son aún más enriquecedoras cuando al transmitirlas impactan en los demás de una manera positiva. Cuando subís al podio y levantás la bandera amarilla sentís que les estás haciendo un regalo a tus compañeros y les estás diciendo: “Gracias Trotas por todo el aguante, los quiero mucho. Acá arriba están ustedes conmigo”.

sábado, 10 de agosto de 2013

Fiesta por dos

Qué sensación de bronca se despierta en mí cuando hay dos lindas carreras un mismo día. Hay que elegir a cuál ir, sabiendo que en las dos vas a pasar un buen momento. A mi me gusta más el circuito de Palermo: entreno en Lanteri y Salotti y tengo bastante memorizado el recorrido de Puerto Madero. Pero el desafío era subirme a esos 15k y me quedé con las ganas de los 5k de la RunnerFest, que por lo que vi fue realmente una fiesta. La gente de la organización explicó en su momento que, por las elecciones de este domingo y siendo el Día del Niño el próximo fin de semana (se recolectaron juguetes para repartir), no quisieron posponerla y por eso ambas se superpusieron. Todo bien.

La tarde estuvo realmente ideal para correr, aunque el clima (quizá por la hora), nos engañó un poco: hubo tramos de mucho viento en contra en los que hubo que meterle mucha técnica y ganas para seguir (y ni hablar del olor a bondiolita de los puestos). La organización de Tus 15k Puerto Madero era a beneficio de Más Ciudadanía, quizá por eso uno suele ser menos exigente a la hora de criticar algunas cuestiones. Pero hubo fallas que tuvieron que ver, además, con la hora en la que se hizo la carrera (15hs). En la zona hubo mucha gente que salió a disfrutar del día con poca paciencia: muchos automovilistas enojados, que se mandaron (y a alta velocidad) muy cerca de los corredores, metiendo marcha atrás con gente que venía corriendo, bocinazos, insultos, etc. En mi caso, una señorita con mucha onda decidió cruzarme con su bici en el 12k frenando delante mío: la tuve que empujar porque no me dio tiempo a esquivarla y casi nos caemos las dos. La hidratación también tuvo dos puntos a mejorar: los vasitos de plástico rígido en el primer puesto (5k) son incómodos y quizá hubiese sido necesario un tercer puesto. Y otro pequeño dato: por lo que me marcó mi reloj y varios comentarios que escuché al respecto, no fueron 15k exactos sino 14.600. Tampoco 5k, sino 5.600.

Lo bueno es que los que corremos sabemos ponerle onda a todo. Nos ponemos un poco de mal humor cuando no nos respetan, pero se nos pasa al cruzar el arco. A mi, personalmente, esta carrera me gustó porque terminé feliz, sin molestias, con resto y con mi mejor tiempo: 1h17m.

DATO IMPORTANTE
Tras los inconvenientes que se produjeron en los 15k de Puerto Madero con el tema de las medallas faltantes, la Fundación Más Ciudadanía anunció que quienes no recibieron podrán reclamarlas vía mail a info@masciudadania.gob.ar con sus datos. Las mismas serán entregadas por correo. En su Facebook el comunicado oficial.

¿Corriste la RunnerFest? ¡Contame qué tal estuvo y lo subimos al blog!


¿Fotos? Más tarde todos los links para que te busques. Acá van algunos

Las fotos de este post son de @locosxcorrer


15kPuertoMadero
* En los 15k de Puerto Madero estuvo la gente de También Corro. Si entrás a la web y ponés tu número de dorsal, te mandan las fotos en alta definición y GRATIS (yo lo hice en la Mizuno y me mandaron unas geniales). Después, por si no tenías dorsal, van subiendo algunas a su cuenta de Facebook.

* También en la web oficial de la carrera Tus15kPuertoMadero habrá fotos online.

* Y los infaltables de SoyFinisher también
* Y en Sportphotos
* Fundación Más Ciudadanía
* RunningTeam

RunnerFest
* Como siempre, los genios de FotoRun te van a mostrar la fiesta completa. Acá un adelanto: Album1

RESULTADOS
Acá tenés todos los datos de la RunnerFest: www.runnerfest.com.ar
Resultados de los 15k Puerto Madero


domingo, 4 de agosto de 2013

Primavera en Palermo

Ver que a las 6am, cuando el despertador se dignó a sonar, el termómetro marcaba 8°, ya fue un buen indicio. Y no falló. Los 15k de Palermo, organizados por Sportsfacilities fueron realmente un lujo. Hubo que sacarse la ropa al mejor estilo cebolla durante la entrada en calor porque el sol ya calentaba cerquita de las 8. Con puntualidad, la marea celeste salió desde Figueroa Alcorta y Sarmiento, pasó por el puente Labruna, la cancha de River, Cantilo hasta General Paz, de nuevo por el puente y el Monumental, para meterse en los bosques (ya estoy sufriendo los lomos de burro pensando en los 42k) y  terminar a puro sol y con una temperatura ideal (¡y sin viento!). Hermosa mañana runner.

Fueron mis primeros 15k: hasta acá sólo había probado con 5, 10 y 21. Hermosa distancia, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez falta menos para la media maratón de Buenos Aires, el 8 de septiembre, y fue un hermoso fondo largo para empezar a preparar las piernas y la cabeza. Es una distancia exigente pero que no llega a ser dura como los 21, una buena forma de ir probando (la semana que viene hay otra más, en Puerto Madero). Hubo buena energía por Palermo: buen detalle las dos bandas que musicalizaron tres puntos del recorrido. En el inicio (aproximadamente en el km 3), por Cantilo (en el km7) y en el regreso (con un ritmo bien arriba como para meterle en la entrada a los bosques). Buena hidratación (agua x 2 y bebida isotónica en el km 10), fruta en la llegada y muuchos fotógrafos para quedarte con un hermoso recuerdo de una carrera que, en su segunda edición, promete instalarse.

Acá la clasificación general.

¿Las fotos? Buscate primero en FotoRun:



Y acá tenés algunas más

* Runnin' Web
*Triamax
*SoyFinisher
*Tu foto de carrera
* Sportsphotos

Hermosa selección de fotos en ILoveRunn

Gracias Damián Cáceres por la mención en la web de Terra Argentina! Acá el link

El video oficial!