martes, 2 de diciembre de 2014

Correr para curarse

En España, un tribunal le quitó la sanción a una mujer que, durante su baja médica, seguía participando en carreras de cross. Según el fallo, "algunas dolencias aconsejan, para su mejor y más rápida curación, la práctica de la actividad física".



Cada  uno tiene sus razones para comenzar a correr. Porque crecieron al trote, por amor al deporte, porque un amigo los invitó, para bajar de peso, para mantener el peso, para poder comer sin culpa... Cada uno es una razón en si misma. Pero son muchos los casos que tienen un motor común: correr para sentirse mejor, para despejar la cabeza, para encontrar un camino que se perdió en otros aspectos y se encuentra a pura corrida. Gente que, en plena crisis personal, laboral, familiar o financiera, encuentra en ponerse las zapatillas una solución o una manera de salir del pozo. 

En España, se dio un caso muy particular y que sienta un precedente: una mujer que se encontraba de licencia médica pero seguía corriendo le quitaron la sanción por considerar que la práctica del deporte no estaba desaconsejada sino todo lo contrario.

En el 2011, la agente de la Guardia Civil llamada Rebeca se encontraba con baja médica con un diagnóstico de depresión y ansiedad pero decidió seguir corriendo. Compitió en varias carreras de cross y trail: la primera fue la Subida al Peñón, en la que finalizó 68°; días más tarde participó de la UT Tilenux Xtreme (60k) y terminó primera en la categoría femenina, algo que fue publicado tanto en redes sociales como en un diario local; y semanas después lo hizo en una prueba en Asturias, una competencia de 22 kilómetros. Sus compañeros fueron quienes lo descubrieron y denunciaron a Rebeca.

En un texto anónimo que presentaron dejaron en claro cómo se sentían al respecto: "Nuestra campeona se personó en las dependencias del cuartel con un ejemplar de la revista en mano para dedicarnos personalmente a todos la medalla a pesar de que nuestra compañera no se reincorporará". Otro jefe, agregó: "Está de baja y anda corriendo por ahí". Así fue entonces que se decidió sancionarla como autora de una falta "consistente en la observancia de conductas gravemente contrarias a la dignidad de la Guardia Civil". Y perdió el beneficio de su destino en la Guardia.

Pero Rebeca decidió apelar en el Tribunal Supremo, que le dio la razón en su reclamo y la sanción impuesta por el Tribunal Militar Central fue anulada. ¿Qué dice el fallo? "Nadie desaconsejó a la hoy recurrente practicar deporte, más bien lo contrario, pues los informes facultativos de los doctores psiquiatras [...] destacan que para la recuperación de la ansiedad y la depresión está indicado a nivel psicológico realizar una actividad física constante a menos que haya una dolencia física que lo impida”.

"No toda situación de baja médica para el servicio resulta, per se, incompatible con el ejercicio físico. Por el contrario, algunas dolencias aconsejan, para su mejor y más rápida curación, la práctica de la actividad física, y es lo cierto que en el relato histórico de la sentencia impugnada no se contiene referencia alguna ni a la clase de dolencia que motivó la concesión de la baja médica ni a si en dicha situación estaba desaconsejado el ejercicio físico, ya fuere en general o determinadas clases del mismo".

"El hecho de la participación en pruebas deportivas del miembro de la Guardia Civil que se halla de baja médica para el servicio no resulta, por esta simple circunstancia, y solo por ella, como es el caso, reprobable, indecoroso o indigno [...] en nada afecta a la nombradía, buena fama o buen nombre del Instituto".

De esta manera, Rebeca no fue sancionada sino todo lo contrario: avalaron la práctica del deporte como parte de un tratamiento para mejorar su estado de salud.
 
Fotos: GuiaKMZero y Diego Winitzky
Fuentes: Diarios El Confidencial Digital y El Mundo, ambos de España.