sábado, 27 de junio de 2015

Una carrera de 5650 vueltas

Dar vueltas.
Muchas.
¿El circuito? 883 metros.
La idea es recorrer un total de 3.100 millas.
¿En kilómetros? 4989.
La cuenta es fácil: hay que dar unas 5650 vueltas.
El tiempo límite: 52 días.
¿Dónde? Queens, Estados Unidos.

El domingo 14 de junio, arrancó en Queens, Nueva York, la 19° edición de la Self Trascendence 3.100 mile race. Es la carrera certificada más larga del mundo. Quienes se inscriben, en esta edición lo hicieron 12 corredores, tienen un máximo de 52 días como tiempo límite para recorrer los 4989 kilómetros de distancia, en un circuito que incluye un jardín de juegos y una escuela y que apenas tiene 883 metros y está asfaltado en todo su perímetro. La carrera está organizada por el equipo de Sri Chinmoy Marathon, que tiene experiencia en organizar ultramaratones de calle y también carreras de varios días. De hecho, la Self Trascendence comenzó siendo de 2700 millas en su primera edición para luego llegar a las 3100 en la segunda.

Chinmoy Kumar Ghose, o Sri Chinmoy, fue un maestro espiritual indio que murió en 2011 y que vivió en NY desde 1964. Además de enseñar meditación, encontró en las pruebas atléticas una forma más de conectarse con su interior. Justamente, la idea de estas carreras de ultradistancia tienen como objetivo inspirar a aquellos que siempre quieren ir más allá y explotar su potencial al máximo. "El secreto supremo o meta será la de trascender nuestras propias capacidades. No vamos a tratar de superar a los demás. Vamos a tratar solamente de trascender constantemente a nosotros mismos. Tenemos que tratar de desarrollar la buena voluntad universal. Al trascender a nosotros mismos, no vamos a luchar contra nosotros", explica la web oficial del evento, con palabras del propio Sri.

¿Cómo se corre esta carrera de 52 días? Cada día, los corredores arrancan a las 6 de la mañana y finalizan a las 12 de la noche. Tienen un espacio para comer, ir al baño, descansar de ser necesario, cambiarse de ropa y atenderse con los médicos. Cada minuto que dediquen a estar en cualquiera de estos lugares les quitará tiempo para finalizar la prueba, que tiene como corte máximo los 52 días. Claro que hubo gente que lo hizo en menos tiempo: el récord masculino está en manos del alemán Wolfgang Schwerk, quien en 2006 completó las 3100 millas en 41 días, 8 horas, 16 minutos y 29 segundos. Entre las mujeres, la americana Suprabha Beckjord (quien completó las ediciones del 97 al 2009) lo logró en 49 días, 14 horas, 30 minutos y 54 segundos.

En el 2015, 12 corredores la comenzaron. Habrá que ver cuántos la terminan. Y cuando, claro.


Así es la vuelta de 883 metros

La web oficial de la carrera: http://3100.srichinmoyraces.org/

Para seguir el día a día de los corredores: http://perfectionjourney.org/


lunes, 8 de junio de 2015

La media naranja

Si su rostro ya era conocido para los corredores, desde que ganó la Maratón de Buenos Aires en el 2014 ya es casi una celebridad. Mariano Mastromarino se cruza con la gente que, aún concentrada en su propia carrera, que recién comienza cuando él ya está pegando la vuelta, y le dedica un aplauso o un grito de aliento apenas volviendo del puente Labruna. Mariano viene concentrado, primero, a varios segundos de sus perseguidores Sanguinetti y Bárzola. Así seguirá hasta volver a meterse en los bosques para llegar a la meta con un tiempo de 1h05m22s. Tras un intenso trabajo en Cachi, Salta, el atleta de la marca se quedó con el primer lugar del podio: "Fue una linda carrera y experiencia. Una fiesta como siempre hace la gente de Nike, así que muy contento y seguiremos para adelante”, comencó el atleta que representará al país en los Juegos Panamericanos de Toronto 2016. Entre las chicas, la ganadora fue Viviana Chávez con 1h15m20s. *

En su segunda edición, la carrera contó una vez más con 10.000 corredores inscriptos (la organización está pensando en aumentar el cupo para el 2016) pero mucha más gente disfrutando de una jornada que arrancó de noche, con largada a las 7.30 desde Dorrego y Figueroa Alcorta pero, al igual que los participantes, se fue haciendo de luz para terminar con una hermosa mañana, con un clima ideal para correr. El recorrido arrancó en los Bosques de Palermo para llegar hasta General Paz, pasar por el Monumental para finalizar nuevamente rodeado de verde. Cada uno de los finishers se llevó su medalla de recuerdo. Y esta vez hay que decirlo: la remera es un 10. No tan gruesa como la del 2014, con una tela  más elástica y un corte diferenciador entre los talles de mujeres y hombres. El color, claro, es a gusto de cada uno. Y hay que decir que fueron varios los que tuvieron problemas con los talles, sobre todo quienes se anotaron en la tercera tanda de inscripciones.

El recorrido fue el mismo del 2014: muchas vueltas sobre el bosque, algunas rectas largas para subir un poco el ritmo y el puente Labruna, muy lindo para cruzar pero comedor de piernas cuando aún resta un cuarto de carrera. Buena hidratación (una pena que las marcas proveedoras no entreguen botellas más chicas y no la de 500cm3 que termina siendo incómoda para llevar y se desperdicia demasiado líquido), Gatorade y bananas y naranjas en varios puntos del recorrido (el puesto del k20 podría haberse ubicado un poco antes). La medalla también se lució. Dentro del predio para running teams, un detalle: el ingreso por tiempos se ubicó del otro lado, por lo que para poder ingresar a la manga hubo que dar una vuelta interminable, pese a llegar temprano. 

Los resultados completos de la carrera se pueden encontrar en https://werunbuenosaires.com/resultados.

Estos son los primeros links de fotos. Algunos aún están subiendo sus imágenes. Los iremos actualizando a medida que aparezcan más webs.

A buscarse y etiquetarse:

La foto de la expo: http://www.fordargentina.com.ar/tucuriosidadtellevaalameta/corredores.html

Portal Tracción: http://www.traccion.com.ar/notas/2015/we/gal_01/

Personal Best: https://www.facebook.com/PersonalbestARG/photos_stream?tab=photos_albums

SDA TV https://www.facebook.com/media/set/?set=a.1076521385710510.1073741855.504965856199402&type=1

Running Team Info: https://www.facebook.com/pages/RUNNINGTEAMINFO/178137695566026?sk=photos_stream&tab=photos_albums

También Corro: https://www.facebook.com/tambiencorro?fref=ts

Runnin' Web: https://www.facebook.com/runnin.com.ar/photos_stream?tab=photos_albums

Triamax: https://www.facebook.com/triamax/photos_stream?tab=photos_albums

Soy Finisher: http://www.soyfinisher.com/carreras/evento/357/21k-nike---we-run-buenos-aires-2015

Jonatan Lazos: https://www.facebook.com/jonatanlazos/media_set?set=a.10153465530036979.1073742171.588871978&type=3

Sportphotos: https://www.facebook.com/SportPhotos/photos_stream?tab=photos_albums

A puro deporte: https://www.facebook.com/apurodeporte/photos_albums

Revista Desafíos: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.568944789911547.1073741889.317776905028338&type=3

Fotos de Maratón: http://www.fotosdemaraton.com/fdm/

Espacio 1: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10152965066599537.1073741954.127421564536&type=3

I Love Runn: https://www.facebook.com/iloverunn/photos_stream?tab=photos_albums

Running Radio: https://www.facebook.com/runningradioonline/photos_stream?tab=photos_albums

Factor Running: http://factorrunning.com/2015/06/werunbuefrfotos/

Social Runhttp://socialrun.com.ar/pages/galeriasr

*Parte del txt fue publicado en el Diario Olé por el mismo autor.
Fotos del post: Nike Argentina.

sábado, 23 de mayo de 2015

Correr la calle

"La primera vez que gané una carrera me colgué del cuello de un amigo de la calle que me decía que yo no era capas de correr si no tenía un arma apuntándome".

Rastas. Cresta. Rulos. Su presencia llama la atención pese a su metro cincuenta. Su forma de correr también. Y su apodo. Animal, le dicen. Es paulista, medio fondista, una nena de 51 años que vive su infancia ahora, en la pista, en la calle, la misma que corrió para escaparle a su historia hoy la encuentra de zapatillas y al trote. Su carrera deportiva, que parece salida de un guión, comenzó justamente con una película: viendo Carrozas de Fuego. Tapada con una frazada, sentada frente a la vidriera de un local, fue que decidió comenzar a correr, aunque no tenía ni ropa ni calzado y menos aún dinero para inscribirse en una carrera. Lo consiguió robando, ella y su pandilla con la que vivió durante años en Plaza de la República, en el corazón de San Pablo, Brasil.

Ana Luiza dos anjos Garcés creció en una plaza. Fue abandonada en una caja junto con su hermana melliza Ana María, en la puerta de una institución para menores. Allí vivió hasta que decidió marchar para convertirse en empleada doméstica con techo y comida, pero sin sueldo. Y un día, la encontró la calle. Se instaló allí a los 19 años. Robó, consumió drogas (desde pegamento hasta cocaína) y las vendió, se enfrentó con la policía. Se rapó y comenzó a vestirse como varón luego de un intento de violación. Hasta que se cruzó con la historia de los atletas británicos que soñaban con participar de los Juegos Olímpicos de 1924. El film, que ganó el Oscar a Mejor Película en 1981, fue su gran inspiración. Luchar contra las adversidades. "Vi esa imagen de los atletas corriendo por la playa y cuando me fui a dormir no pude quitarme la canción de la cabeza", contó en una entrevista.
En aquella primera experiencia como atleta, aún viviendo en la calle, terminó última. Y estuvo cinco días sin caminar. "No sabía qué distancia tenía la carrera y no se terminaba nunca. Después, le regalé la medalla a los chicos de la plaza y robé una para mí". Fueron 42 kilómetros. Su primera maratón. Pero la experiencia no la desalentó, sino todo lo contrario. Decidió presentarse en un centro médico para realizarse estudios médicos y tomó la decisión de alejarse de las drogas. "Pensé que podía seguir corriendo ya que siempre lograba escapar de la Policía", fue su motivación. Su destino terminó de dar un giro cuando la grabaron de la televisión local y su historia llegó a oídos de Fausto Camunha, por aquellos años (1998) Secretario de Deportes del Estado de San Pablo. La llevó a un hogar de atletas, la llevó al médico (le diagnosticaron anemia y gusanos en el intestino) y debió comenzar un plan para dejar de fumar. 
Su primer entrenador fue Wanderley Oliveira, famoso corredor y periodista, fundador de Corpore (Corredores Paulistas Reunidos). La obligó a dejar los malos hábitos y la comprometió a cumplir con los entrenamientos. "Y me entrené como un animal. Corrí contra todo: contra los prejuicios, la pena, la adicción. Sufrí con el rigor del deporte, pero valió la pena. Cada gota de sudor en la pista era mi gloria en la línea de meta", relató años después. En la pista se ganó su apodo. Animal logró dos records brasileños, en 800 y 1.500 metros. En 2006, ganó el medio maratón en Santiago de Chile. En Buenos Aires, en el 2004, fue tercera en los 21k y ganó su categoría. Corrió 42k en New York, Osaka. Fue campeona master en 5.000 y 10.000 metros en Arequipa, Perú, en el 2012. Se quedó con los 21k de Two Oceans, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica un año después. En su primera carrera dentro de los parques de Disney perdió la chance de terminar entre las primeras cuando entró al Magic Kingdom y uno de los personajes le estrechó su mano. "Me emocioné y las piernas me temblaron. Tardé un rato en volver a correr", relató. Tiempo después tendría su revancha allí y también en Miami, con dos nuevos títulos.

Su historia no es solo de Ana Luiza. Su historia ahora es la de muchos chicos paulistas que ella ayuda. No sólo por ser ejemplo sino porque a eso dedica parte de sus tiempo, cuando no está entrenando en Ibirapuera o compitiendo. Sigue viviendo en el Centro Olímpico, aquel al que se mudó cuando dejó de vagabundear por la ciudad. Cuenta con el apoyo de la Confederación Brasileña de Atletismo y cuenta con una beca para subsistir, además de los premios en efectivo que logra en los podios. Todo lo que aprendió en las calles, viviendo primero y corriendo después, hoy intenta convertirlo en enseñanza para otros.

"Corrí detrás de mis sueños. Siempre me han gustado mis pies. Ellos ya sabían qué camino tomar".



Fuentes: Kamel, Estadao, WMA2013Porto Alegre, ESPN Brasil, Psiquiatría y Toxicodependencia (blog).

lunes, 20 de abril de 2015

El 10k porteño

Se instaló como el "gran 10k porteño" no por obra y gracia de la casualidad. Son varios los factores que incidieron para que la Fila Race tomara ese protagonismo en el calendario de carreras de calle de la ciudad de Buenos Aires. Con algunos puntos muy altos, algunas cuestiones a mejorar y otras que exceden a cualquier organizador.

Hace ya dos años (este será el segundo) que Nike se retiró de la organización de carreras de 5k (para chicas) y 10k. Ese lugar vacante lo fueron ocupando algunas organizaciones menores y, en el caso de los 10k, otras carreras intentaron quedarse con ese espacio marketinero que lograba la marca de la pipa. Así como la UNICEF es la que da inicio al calendario de calle de CABA, la FILA RACE quedó como el evento top de este estilo. Eso, claro, trae sus pro y sus contras. La carrera siempre tuvo una organización impecable y una remera de calidad, con un buen kit acompañando. Y este año no fue la excepción. Claro que, pese a que el tope no aumentó (10.000 inscriptos, con cupos agotados diez días antes), hubo mucha más gente acompañando y muchos otros corriendo sin dorsal. Eso es muchas veces lo que se genera detrás de las grandes movidas de marketing en estas carreras. Queda claro que, de subir a 15.000, es probable que también se llegue a completar, aunque Fila prefiere mantenerlo centro de esa cifra.

Es cierto, la inscripción no fue económica, algo que se viene repitiendo en la mayoría de las carreras de calle (y también de montaña). También es cierto que, a diferencia de otras del mismo valor monetario, la Fila Race entrega una remera de calidad (este año polémica: a muchos les encantó y a otros todo lo contrario, pero no deja de ser diferente al resto), un par de medias al tono y una buena medalla. El detalle de poder inscribir el tiempo en la misma remera (el kit incluyó un marcador de una de las marcas que sponsorearon el evento) puede sumar también. ¿Alcanza? Eso queda a criterio del que elige inscribirse.

El recorrido fue otro de los puntos que generó algunas dudas. Para quienes suelen entrenar en Puerto Madero (lugar en el que proliferan los running teams), el recorrido sin salir de la zona tuvo varios rulos (similares a los 42k de Buenos Aires) pero nunca salió del lugar . Para quienes llegaron desde otras latitudes, quizás el mismo fue novedoso y entretenido. Lo cierto es que el mismo debió ser modificado tres días antes por pedido del GCBA. En la edición pasada, el camino pasó por Avenida Ingeniero Huergo, detrás de la Casa Rosada.

En cuanto a los resultados, Viviana Chávez, atleta de la firma deportiva, se quedó con el primer lugar con un tiempo de 35m24s. Completaron el podio, en una carrera que fue reñida hasta el final, Mariela Ortiz y Karina Fuentealba. Entre los hombres, Gustavo Frencia marcó un nuevo récord de la carrera con 29m49s. Detrás llegaron Ulises Sanguinetti y Agustín Cichillitti.

Así, con algunos detalles que suman, la carrera tuvo un cierre de lujo. Bien señalizada (no sólo en el recorrido sino también dentro del predio), sin problemas con el tránsito de la zona, con una linda remera que le dio un color diferente; en el final hubo sorteos (sponsoreos de la marca por un año y un viaje con inscripción a la Media Maratón de Río de Janeiro en agosto), show de música (en el recorrido con DJs y una batucada y Ale Lacroix en el cierre) y todo en el marco de un día casi veraniego. Es el gran 10k porteño.


CLASIFICACIONES GENERALES (CON FOTO)
http://fila.com.ar/race/clasificacion.php

Videos de llegada de FILA:
https://www.youtube.com/user/filacomar/videos

Video de la largada: https://www.youtube.com/watch?v=T-sCRWpsHXc&index=1&list=PL4qgpavbHONBetQl4aWTsIesyWVVIO6gS&hc_location=ufi

Foto Stream de FILA:
https://www.facebook.com/filaargentina/photos_stream

LINKS DE FOTOS: 

FB: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10206705943033814&set=a.10206705889472475.1073741869.1431108449&type=3&theater

Running Radio: https://www.facebook.com/runningradioonline/photos_stream?tab=photos_albums

RunningTeam.info: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.877647788948343.1073742042.178137695566026&type=1

I Love Runn: https://www.facebook.com/iloverunn/photos_stream?tab=photos_albums

Cristian Schualle PH: https://www.facebook.com/cristian.schualle/media_set?set=a.10205201470649865.1073741901.1038699160&type=3

Runnin' Web: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.654695137896066.1073742013.112937232071862&type=1

Guía KMZero https://www.facebook.com/guiakmzero/media_set?set=a.10205700648388621.1073741924.1627448045&type=3 

Sportphotos: http://www.sportphotos.com.ar/index.php?sec=fotos&tipo=1&anio=2015&carrera=809

https://www.facebook.com/SportPhotos/photos_stream?tab=photos_albums

Soy Finisher: http://www.soyfinisher.com/

Tu foto de Carrera: https://www.facebook.com/TUFOTODECARRERA/photos_stream?tab=photos_albums

Desafíos Carreras de Aventura: https://www.facebook.com/desafiosaventura/photos_stream?tab=photos_albums

Foto Runhttps://www.facebook.com/FotoRun/photos_stream?tab=photos_albums

Fotos de Maratónhttp://www.fotosdemaraton.com/fdm/

A Puro Deportehttps://www.facebook.com/Apurodeportecomar/photos_stream?tab=photos_albums

BRanD Fotos: https://www.facebook.com/BRandFOTOS



Fotos: gentileza FILA y Cristian Schualle.

jueves, 12 de marzo de 2015

El Origen Día II: Caminata lunar

El dulce de leche.
A lo emotivo del video resumen del Día I y el compilado de excelentes fotos de Paz/Tucuna/Melideo, a lo preocupante de la charla técnica anunciando 15k de coastering -palabra de moda que se repetirá demasiadas veces en las tres etapas-, hay que sumarle un punto a favor de la organización: el dulce de leche del postre nocturno y del desayuno previo al traslado al camping del Brazo Rincón. Una motivación extra, un impulso, una caricia, aunque haya estado lejos de pertenecer a una dieta estrictamente runner previo a una carrera. Eso también valió la pena.

La voz de la doctora la noche anterior aún resuena en la cabeza. Seguro que para quienes le hicieron caso, su voz es un alivio y para quienes no, es un reproche. El consejo de cambiarse las medias una vez que se mojaron al cruzar los paredones de la isla Menéndez camino al Puesto Martínez terminó siendo un acierto. Porque hubo que meter las patas -sí, las patas- en el agua para inaugurar un camino que no tenía precedentes: por pedido de Parques Nacionales, el recorrido del Día 2 debió ser modificado y la única chance de llegar al otro lado era por el agua. Y hubo que hacerlo, aunque algunos hayan preferido quitarse el calzado y otros chapotearon como parte de la aventura. Las medias secas, entonces, fueron la clave del éxito.

Apenas 45 minutos después de la largada de los 100k, los 50k coparon la playa. La fila amarilla se convierte en una curva interminable de corredores que buscan con el pie la arena más firme para el envión. Para los del recorrido más corto, la opción es terminar la aventura en el Puesto de la Familia Martínez, ahí donde hay promesa de picada y cerveza, pero la mayoría opta por el bonus, la subida al refugio del Dormilón es tentadora y perdérsela es un pecado.



"Deben ser unos 45 minutos nomás y como 20 para bajar". El hombre, un avezado corredor, baja casi esquiando en ceniza volcánica y promete lo imposible: una subida veloz hasta la cumbre del cerro y un descenso ídem. La casita del refugio, que fue reinaugurada en 2012 (su construcción data de 1933 y está en la cota 1.400 snm), tentó para quedarse pero en los 100k no hay opción: se sube. Hay que hacer cumbre una vez más, otra vez por un arenal, aunque esta vez con más piedra, igual de complejo, con los pies avanzando dos pasos y retrocediendo uno, las polainas que no alcanzan y el cielo que no colabora: ni una nube otra vez. No hay bosque que tape el sol, eso ya quedó atrás, y hay que meterle en un valle que es lo más parecido a la luna. Y una soga, que se asoma tímida y hay que colgarse de ahí con miedo a que nos suelten. "Mirá que peso 90 kilos", le advierten al flacucho que pone cara de saber que lo que está haciendo y de un sacudón te lleva de nuevo al cielo, a lo más alto, pero no alcanza. Allá, al costado, hay unas piedras que parecen un plato con galletitas y una cruz y hacia allá hay que ir a buscar la mejor foto, con el mejor paisaje aunque todos son lindos y nadie quiere ni parpadear para dejar de mirarlos.

Y allá, otra vez, La Angostura debajo. Y se ve el arco, lejos, lejísimo. Se ven los 8k de coastering que hay que recorrer en el regreso. Se ve el paso Samoré, en la frontera, que a esa hora seguro tendrá más de 1k de autos a la espera por cruzar a Chile. Y se ve el Tronador, que se ve de todos lados pero no agota los ojos, es el invitado de lujo a la selfie. Y se ve ceniza, mucha. Un té con leche gigantezco que del otro lado, de allá donde se adivina Puerto Varas, es más verde. Y se ve el Puyehue, que lo parió. Ahí está, impune. Y no, no fueron 45 minutos de subida, al menos para la mayoría. Fue un poco más. Bastante. Pero el Dormilón es un sueño y vale la pena. Y la bajada es más que divertida, al menos para los que se le animan. Es un zig zag de pendientes de arena, que invitan a la locura, porque no hay más colores que ese beige. Es como estar en la luna, porque el paisaje es monocromático. Y en el medio de ese desierto, hay un arroyo, salvador y fresco, para seguir por el camino de crema donde se pierde la meta.

Las marcas desaparecen y sorpenden en medio de subidas y bajadas arenosas. Hay que concentrarse para no confundir el camino, como pasó con dos corredores el Día 1, que los tuvo dos horas y media sin encontrar una guía y con suerte regresaron sin problemas. Ahora, hay que buscar nuevamente el refugio, pero no sólo eso: allí habrá sombra otra vez y eso es lo que se anhela, salir de la brasa para recuperar el aliento. Justamente, en la casita de madera del Dormilón hay olor brasa que seguramente Mariano Alvarez, director de TMX, quien espera allí a todos los corredores, disfrutó con algún bocado. Pero no hay tiempo para charla, porque hay que seguir bajando y queda un bosque largo y, sobre todo, 8 kilómetros más de playa...

Mariana y su compañera Romina llegan después de pasar por el Puesto Martínez al primer ingreso al bosque. El coastering tiene cuatro desvíos que son obligatorios durante el retorno: uno por el agua (ya que el sendero por el bosque estaba completo de ceniza) y tres por entre los árboles. En dos de ellos, los controles anotan los números de los corredores que pasan. Pero cuando canta su 174, la mujer de rosa consulta quien de ellas es Mariana. Y ante la identificación, le hacen entrega de un papel. La escena se repite al salir del bosque: misma situación, otra carta. Una dedicatoria y un mensaje. Las chicas, las Té con Leche, terminaron siendo las más rápidas en 50k, modalidad equipo femenino. Y no es para menos.

Allá, a lo lejos, se adivina un arco. Parece cerca pero no: el reloj no miente y serán 8k, ni más ni menos. La marea subió y ahora sí hay que mojarse los pies nuevamente pero no importa, es lo último, el último esfuerzo. El regreso se hace más corto para algunos y eterno para otros, pero para todos por igual finaliza en ese arco donde hay un lago esperando para refrescar las piernas y un regreso en combi que tiene un dejo de nostalgia: queda apenas una etapa. Una más...


 Fotos y Video: TMX Team.
 



miércoles, 25 de febrero de 2015

El Origen, día I - El cielo es el próximo paso

La montaña sirve para entenderse a uno mismo de la manera más natural y viva posible.

Emma Roca define así a la montaña. Y todos quienes alguna vez hicieron cumbre en algún cerro, alcanzaron un regufio, clavaron sus bastones para seguir subiendo, de alguna manera deben coincidir con ella. La montaña puede ser una amiga fiel y compañera o puede ser una enemiga, dependiendo de la preparación y de cuánto se animen a desafiarla o subestimarla. Puede ser aliada en el disfrute o la enemiga de los pies.  Pero nunca pasa inadvertida.


Dos de las tres etapas de la cuarta edición de El Origen tuvieron como eje la montaña. En el día 1, el recorrido llegó al Mermoud, pasando por el Colorado, el Cajón Negro, el falso Belvedere y el lago y río Correntoso. El segundo, tuvo un toque especial: fue la primera vez que una carrera pasó por el refugio e hizo cumbre en El Dormilón. Y el tercero, después de los miradores del Quetrihué y sus escalones para gigantes, fue tiempo de pisar un poco y recorrer el Bosque de Arrayanes hasta su extremo. Tres jornadas que no sumaron 100k (cuantitativos, pero si cualitativos) pero no importó, porque la exigencia en el ascenso fue la protagonista y porque cada recorrido tiene su por qué y su lógica, más allá de la distancia.


"Esto no me lo genera la calle", se escucha de alguien que llega a la cumbre del cerro con una sonrisa en la cara más allá del cansancio. La expresión de la mayoría es la misma: satisfacción plena dibujada en los rostros. Pese al arenal, a tener las piernas metidas hasta las pantorrillas en arena volcánica que se cuela por la capellada de la zapatilla más técnica, pese a que el sol pega duro y el casco obligatorio termina siendo un aliado para evitar el contacto con los rayos UV, pese a que alguna polaina se perdió en el camino y las mogul se derriten en los bolsillos de las mochilas, hay caras felices. Lejos quedó esa largada casi familiar en el centro de la Villa, con todos los corredores ajustando detalles, haciendo arengas, atando por enésima vez los cordones para evitar que la zapatilla quede demasiado suelta o demasiado ajustada. Atrás quedó ese sendero en subida de 3k que calentó las piernas para lo que vino, ya es apenas un recuerdo...


Duelen los ojos cuando, después de alcanzar una pequeña meta, un pico, al alzar la mirada hay otra más, y otra, y otra y la subida parece interminable. Se mezcla el suelo de laja con la arenilla que hace patinar las suelas, aguantan los cuadriceps aunque piden basta cada vez que hay que pegar el envión para subir un poco más. Pero arriba, allá, donde el cielo parece ser el próximo paso, todo valió la pena.   

Para cualquier punto cardinal en el que se dirija la mirada hay belleza. Belleza en el dorado de la ceniza, esa que hace cuatro años entristeció a la Villa cuando el volcán Puyehue hizo de las suyas. Belleza en el Nahuel Huapi que vigila todo desde abajo. Belleza en los cerros adyacentes que esperan ser recorridos también alguna vez. Belleza, insuperable, en el cóndor (en realidad fueron dos) que zurcan el cielo diáfano y hasta general algún atisbo de miedo. ("Mejor que no bajen").

"Dale, nos vemos en la cumbre en dos horas", dice el guía con su handy pegado a la sien y se divierte con las caras de susto de quienes van subiendo y no quieren más. Se sabe, por ley casi, que a los colaboradores de carreras de montaña no hay que creerles ni sus datos personales. No faltaba tanto, aunque el esfuerzo se sintió parecido. Y aunque la tentación de la bajada estaba a un paso, la mayoría de los que no peleaban en punta prefirió la foto, quedarse mirando el paisaje, comer algo al pasar o tan solo descansar. Porque aunque supuestamente se iniciaba el descenso, aún quedaban algunas subidas por superar.


El llano de laja y tierra calmó el fuego de las piernas, que parecían estar pisando brasas calientes. Llegó el momento en el que los nudillos golpearon la punta del calzado, que busca hacer tope mientras desciende y a veces no lo logra y la caída de culo duele y raspa y llena el alma de polvo, pero no detiene la marcha. Las zapatillas quedan decoradas cuales árboles navideños de cardos y alguno también se sube a la media de compresión, que gracias al cielo está ahí...


El descenso se da por esos filos en los que no hay que pensar: mirar para abajo asusta por lo lejos que está el suelo y una pisada en falso hace subir las pulsaciones a mil. El drone que filma suena como un tábano gigante (aunque a éste no se lo aleja con el bastón porque sale un poco más caro) pero no vale distraerse saludando a cámara, eso puede quedar para el llano.

El Cajón Negro aparece como un oasis: agua y un par de minutos para refrescarse, acomodar la ropa, retomar el aliento antes del final, que sorprenderá con un coastering furioso de canto rodado hasta el camping Inacayal. Se cargan las caramañolas porque queda poco pero el sol no afloja y hay que meterle. "Sólo queda la subida al camping", advierten una vez más entre mentira y verdad. Es cierto: la bajada se hace veloz y constante, y después de jugar a la rayuela con el canto rodado movedizo bajo la suela, pasar por los muelles a plena duda ("¿Seguro que es por acá?") se ve a lo lejos a los tempraneros, a los rapiditos y a los de los 50k que ya aflojan las piernas a orillas del Huapí. Pero no se ve el arco. Y no, porque el arco está arriba, 300 metros más lejos, que hay que subir otra vez aspirando polvo y dejando fuerza para ese último sprint, ya en césped, con el grito del locutor que entusiasma y da algo más de aire. Y la gente aplaude, porque son muchos los que están ahí, nadie se va, no se mueven, esperan hasta al último, que llega y se zambulle, no importa que se haya perdido. Porque lo importante es llegar, no el tiempo. Y ese plato de fideos, que tiene gusto a mucho por el hambre y el cansancio, es la medalla del día 1.

martes, 13 de enero de 2015

Como en el ring

Faltaría un pesaje, para ponerlos cara a cara con gesto de enojo. Aunque en el running no existe ese clima, la promoción de la Maratón de Londres 2015 va por esos carriles: The Clash of Champions, así denominaron a lo que realmente será un encuentro de campeones. Aunque el flyer promocional sólo tenga a Kipsang y Kimmeto como rostros visibles de la competencia, cerrarla a esos dos nombres sería dejar afuera muchos otros que le pondrán picante a la primera gran maratón del año, más allá de que las Majors comiencen en realidad en febrero cuando se corra en Tokyo.

Si la carrera ya tenía un condimento especial con el regreso (¿y despedida?) de Paula Radcliffe al lugar que la vio brillar y realizar su récord que ya lleva más de diez años sin romperse, con el anuncio de las figuras que estarán en Londres el 26 de abril se creó una expectativa que superar. Por un lado, estarán los dos mejores tiempos de la historia en maratón: por un lado, el anterior plusmarquista Wilson Kipsang, y del otro el actual Denis Kimetto. Pero además habrá ocho atletas por debajo de las 2h05m que también irán detrás del título en Londres y también del premio anual de u$s 500.000 que entrega la WMM y que el año pasado fue para Kipsang.



Y además de esos ocho atletas que ya corrieron por debajo de las 2h05m (en los que están nada menos que Emmanuel Mutai, dueño del récord del circuito desde 2011) y Eliud Kipchoge, estará nada menos que Kenenisa Bekele, actual dueño de los récords mundiales en 5.000 y 10.000 metros. El etíope irá por su cuarta maratón en casi trece meses: debutó en París, pasó por Chicago, estará en Dubai en enero y cerrará en Londres, un año y 20 días después de su debut en los 42k. Y sueña con el batacazo...

Así como la carrera se presenta como The Clash of Champions, las dos estrellas mundiales comenzaron a palpitar la carrera como si fuera una pelea. En noviembre, ambos atletas (que además son esponsoreados por la misma marca, Adidas) estuvieron juntos en la inauguración de un parque para correr en Sudáfrica
. Ambos son compañeros de entrenamiento ocasionales, se conocen de memoria y saben las aspiraciones, a tres meses de la maratón empezaron a chicanearse por los medios. Kimetto anunció que quiere todo: "Ya le saqué el récord, ahora quiero su corona en Londres".

Del otro lado, Kipsang también dijo lo suyo. Y avisó que la idea es romper el récord mundial nuevamente, pese a que el lugar elegido por los elites suele ser Berlín. "Se puede bajar la marca si las condiciones climáticas son perfectas. Con 10 ó 15 grados de temperatura se podría", declaró según la IAAF. Además, Kipsang va en busca de otro lugar histórico: convertirse en el cuarto atleta en ganar Londres en tres oportunidades. "Quiero entrar entre las leyendas", fue su anuncio. "Quiero ganar por tercera vez, no voy a dejar mi título sin pelear". Está claro que los dos van por la gloria y ninguno piensa aflojar.

El 26 de abril será una carrera histórica. ¿El título quedará para ellos dos o habrá sorpresa? A estar atentos a la tele...

Quienes corren:
Wilson Kipsang (Kenia)                  2:03:23
Dennis Kimetto (Kenia)                  2:02:57
Emmanuel Mutai (Kenia)               2:03:13
Eliud Kipchoge (Kenia)                   2:04:05
Ayele Abshero (Etiopía)                  2:04:23
Sammy Kitwara (Kenia)                 2:04:28
Tsegaye Mekonnen (Etiopía)         2:04:32
Stanley Biwott (Kenia)                    2:04:55

Kenenisa Bekele (Etiopía)                  2:05:04
Tilahun Regassa (Etiopía)                   2:05:27
Samuel Tsegay (Eritrea)                      2:07:28
Serhiy Lebid (Ucrania)                       2:08:32
Aleksey Reunkov (Rusia)                   2:09:54
Ghebrezgiabhier Kibrom (Eritrea)       2:10:00
Marcin Chabowski (Polonia)              2:10:07
Koen Raymaekers (Holanda)            2:10:35
Scott Overall (GB)                            2:10:55
Michael Shelley (Australia)                 2:11:15
Javier Guerra (España)                      2:12:21
Steve Way (GB)                               2:15:16
Christian Kreienbühl (Alemania)        2:15:35
Pedro Ribeiro (Portugal)                    Debut  

 
Créditos: Lets Run, World Marathon Majors Official Site, IAAF Official Site.

martes, 6 de enero de 2015

China al trote

Xiamen fue la primera de muchas. Fue la que dio el puntapié inicial del año, de un año -el 2015- que seguramente superará los números de el 2014 que se fue, al menos en China. El primer fin de semana del año ya tuvo su primer 42k y de allí surgen números que sorprenden y dan magnitud a un fenómeno que ya excede a la Argentina, España o Estados Unidos, desde donde llegan la mayor cantidad de datos estadísticos. Durante los 12 meses del 2014, la Asociación Atlética China organizó nada menos que 51 carreras, 26 de las cuales son maratones. Y entre esas 26, hay tres al menos que cuentan con la Gold Label de la IAAF, es decir, que son carreras de excelencia no sólo por los elites que compiten en ellas sino también por las prestaciones a los corredores populares. Y por los premios: dos dos primeros corredores se repartieron cerca de 140.000 uds.

En el primer fin de semana del año, se corrió la maratón de Xiamen, que tuvo un total de 43.064 inscriptos, de los cuales 23.675 compitieron en 42k y el resto lo hizo en 21. En total, durante el 2014, las carreras organizadas por la Asociación Atlética local contabilizó 900.000 inscriptos, un número que parece bajo si se tiene en cuenta la cantidad de habitantes pero al mismo tiempo, una cifra récord para ese país. En 1981, en la primera edición de la Maratón de Beijing, se anotaron apenas 80 personas. En algo más de 30 años, los números se incrementaron notablemente.

Los primeros ganadores, además de disfrutar de una carrera que una vez más recibió la distinción Gold de la IAAF, se llevaron jugosos premios. El keniano Moses Mosop fue el ganador entre los hombres con 2h06m19s, más de un minuto por debajo del récord del circuito. Entre las mujeres, la etíope Mare Dibaba se quedó con el primer lugar del podio, con 2h19m52s, un minuto y 40 segundos por debajo del mejor tiempo histórico de Xiamen y ocho minutos antes que su perseguidora, Meseret Lege
sse, quien llegó en 2h27m38s. Dibaba, además, dio inicio al año maratónico bajando las 2h20m, algo que costó mucho durante las últimas temporadas. ¿Será este el año en el que se arrimen al récord de Paula Radcliffe?

Durante el 2014, en China se organizaron oficialmente, además de las 26 maratones, 11 medias y 14 carreras de 5 y 10k. Fueron 12 eventos más que los que se hicieron en el 2013. Las más renombradas y premiadas son las de Xiamen, Beijing, Shangai (maratones), Yangzhou (media) y, además, cuenta con Silver Label la de Dongying y Bronce para Lanzhou.