viernes, 20 de enero de 2017

"Volveré a jugar cuando me retire"

Entrevista publicada previamente en Diario Olé (11/11/2016)

Mariano Mastromarino viene de ser 16° en la maratón de Nueva York y confiesa que extraña el fútbol. "Ahora me cortan las patas si me voy a jugar con mis amigos".


Mariano Mastromarino, 16° en la maratón de Nueva York, tiene mucho por correr aún, pero sueña con patear una pelota después de nueve años.

En la maratón de Nueva York, Raúl González, el ex delantero del Real Madrid y la selección española, sorprendió a todos debutando con 3h26m05 en sus primeros 42 kilómetros y 195 metros. Luis Enrique, DT del Barcelona, logró en su momento bajar las tres horas en la misma distancia. Después del fútbol, para ellos, llegó la hora del running. Pero para Mariano Mastromarino, el mejor argentino en los Juegos Olímpicos Río 2016 y el mejor latinoamericano en la Gran Manzana el pasado domingo -llegó en el puesto 16°-, es justamente al revés: su sueño es dejar de correr para volver a jugar a la pelota. "Si lo hago ahora, me cortan las patas", dice entre risas.

Cuenta que desde hace ocho o nueve, no toca una pelota de fútbol. Hasta los 12 años, el Colo jugaba de volante central en Alvarado de Mar del Plata, donde su papá era parte de la Comisión Directiva y su madre en la Cooperadora del club. Hasta llegó a ser alcanzapelotas en algún partido del primer equipo. "Iba al jardín a los tres años y jugaba al fútbol ahí, desde muy chiquito. Después, de más grande, jugaba todos los jueves a la noche con mi hermano y un grupo de amigos. Una vez fui a jugar en cancha grande con él y después de eso estuve una semana sin poder caminar porque me dolía todo, me contracturé y fue la última vez que fui porque veía que no era conveniente", explica.

-¿Ahí dejaste?
-Si, además de que me comí mil cagadas a pedos de Daniel Díaz, mi entrenador en ese momento. También en una época con los chicos del entrenamiento hacíamos fondistas contra velocistas. Al poco tiempo de empezar con el atletismo, dejé el fútbol por un tema de horarios. Me quedaban los jueves, pero después no fui más. Eso fue hace ocho o nueve años...

-¿Y qué te pasa con eso? ¿Te da lo mismo o se extraña?
-Se extraña, siempre se extraña, no sólo el partido sino también el después, juntarse a tomar algo. Cuando me retire volveré a jugar con ellos. Los buscaré, me encontraré de nuevo a jugar con mis amigos. Quiero volver a jugar.

-Ahora es imposible...
-Me corta las patas si le llego a decir a Leo Malgor que me voy a jugar un partido de fútbol con mis amigos. Mastromarino tiene apenas 34 años y mucho por correr aún. En el 2015 ganó la medalla de bronce en los Panamericanos de Toronto; tuvo su experiencia olímpica en los Juegos 2016, llegando en el puesto 53; el domingo 6 de noviembre fue a correr con la élite mundial a Nueva York, invitado especialmente; y ya tiene la marca para ir al Mundial de Londres en el 2017. A la hora de pisar la calle, Mariano se muestra como un corredor tranquilo, pensante, equilibrado...

-¿Cómo eras jugando al fútbol?

-Jugaba en el medio, subía y bajaba, estaba todo el tiempo corriendo, no sé si tocaba muchas pelotas pero corría. Me podría identificar con uno que no jugaba en el medio pero que se movía como yo, un Clemente Rodríguez, que estaba siempre corriendo. O en realidad con uno más calentón, porque yo era bien calentón cuando jugaba al fútbol. Luis Molina, su amigo, también atleta olímpico y ahora compañero de entrenamientos en Mar del Plata con el Malgor Track & Field, lo ayuda en la elección de un parecido, y va por otro lado. "El me dice que ahora sería más como un Iniesta, como un Riquelme. Más pensador, un tipo más tranquilo, inteligente, por cómo encaro las carreras... No me quiero comparar con ellos igual, jaja", se divierte. Y mientras corre, claro, sigue pensando en la pelotita...

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